Las bolas chinas vaginales

Las bolas chinas, también conocidas como bolas de geisha, son de muchos tipos: vaginales o anales, lisas o con estrías.
Las bolas chinas vaginales (normalmente dos esferas unidas por una cuerda) provocan una gimnasia íntima muy beneficiosa a nivel terapéutico y a nivel sexual.
El valor terapéutico de las bolas chinas, (que reside en el fortalecimiento de la musculatura pélvica), ha sido demostrado científicamente por varios estudios recientes. Realizar los ejercicios Kegel, contraer y relajar el músculo pubococcígeo (músculo del suelo pélvico) es la forma con la que se rehabilita la musculatura vaginal. Las bolas chinas favorecen tanto la realización de estos ejercicios como su eficacia, ya que las vibraciones que producen en el interior de la vagina obligan a la mujer a contraer los músculos y así ejercitarlos y fortalecerlos.
A nivel sexual, las bolas chinas no sólo son placenteras para la mujer, además entrenan para el acto sexual (favorecen la lubricación vaginal) y mejoran las sensaciones de su pareja. El placer aumenta porque la mujer, gracias a las bolas chinas, tiene un mejor y mayor control de los músculos vaginales, los que se vuelven más flexibles y más tonificados. El jugar con la presión y el movimiento muscular aumenta el placer de la penetración; con lo que el disfrute, tanto del hombre como de la mujer, es mayor.
