La debilitación del suelo pélvico: causas y consecuencias.

En la parte baja del abdomen de la mujer encontramos: el intestino inferior, la vejiga de la orina y el útero. El suelo pélvico es el conjunto de músculos que sostienen esta parte baja del abdomen.
La debilitación del suelo pélvico es algo muy corriente, y las causas más frecuentes son:
- Envejecimiento: por la pérdida progresiva de masa y tono muscular.
- Embarazo: por el peso del útero.
- Menopausia: los cambios hormonales acarrean atrofia e hipotonía.
- Herencia: genéticamente 2 de cada 10 mujeres heredan la debilidad del suelo pélvico.
- Cirugías en la zona de la pelvis pueden dañar el suelo pélvico.
- Deportes de impacto o saltos.
- Obesidad.
- Estreñimiento.
- Tos crónica.
- Retener la orina.
- Vestir prendas muy ajustadas.
- Practicar canto o tocar instrumentos de viento.
- Estrés.
- Etc.
Las consecuencias más llamativas de la debilidad del suelo pélvico son:
- Incontinencia urinaria ante cualquier esfuerzo abdominal (toser, reír, saltar…).
- Descenso de la matriz (prolapso uterino), descenso de la vejiga (cistocele) y descenso del recto (rectocele).
- Disfunciones sexuales como: disminución de la sensibilidad y de la intensidad de los orgasmos, sensaciones dolorosas durante la penetración,…
En todos los casos, la mejor terapia es la prevención, aunque existen tratamientos específicos para recuperar la debilitación del suelo pélvico, entre ellos, las bolas chinas.
